martes, 19 de diciembre de 2006

Fusión de dos mundos y el Proyecto Jornada Escolar Completa. Lo local, nacional y mundial.

Fusión de dos mundos.

Katherine Frittis

La Escuela de Desarrollo Artístico F-60 es una escuela básica pública que está dentro de las escuelas artísticas de Chile, en donde los planes y programas contienen un proyecto educativo complementario cristalizado a través de su malla curricular que incluye ramos enfocados en las diversas artes. La F-60 acoge a niños de escasos recursos de diversos puntos de la ciudad de Antofagasta, los cuales tienen la oportunidad de egresar con conocimientos del arte, ya sea tocando instrumentos, cantando, bailando ballet, danza artística, danza rítmica, teatro, dibujo, pintura, artesanía, entre otros. Hoy cuenta con excelencia académica debido a los buenos resultados obtenidos en las diversas pruebas nacionales de medición. Su ubicación hasta el año 2005 era frente al puerto de Antofagasta, punto de contaminación por plomo.

La Escuela República de Grecia D-76 es una de las más antiguas de la ciudad de Antofagasta, ligada a la llegada de colonos griegos, que fundaron la Sociedad Helénica de Socorros Mutuos. Es sus inicios fue una de las escuelas más solicitadas por la calidad de la educación, sin embargo, hoy está dentro del plan P-900 de las 900 escuelas críticas de Chile. Su proyecto educativo esta enfocado a evitar la deserción escolar, ya que entre sus alumnos tienen a hijos de pescadores de la caleta “Coloso”, hijos de los trabajadores de circos itinerantes que pasan por la ciudad y vecinos del sector. Sus dependencias son antiguas y con grandes espacios, se ubica en la población “La Favorecedora” que en los últimos años se ha vuelto pobre y con bastante delincuencia.

La Municipalidad de Antofagasta en el año 2002 informa a las escuelas D-76 & escuela F-60 que serían fusionadas. La fusión consiste en unir ambas unidades educativas en el espacio físico de la escuela D-76 y de acuerdo al Proyecto Educativo Artístico de la escuela F-60.

Jornada Escolar Completa.[1]

Paralelamente desde el estado se impulsa la Reforma de la Educación Chilena, proyecto de tres etapas de cinco años cada una que comprenden; primero (1990-1995) revisar y reacondicionar las bases del funcionamiento del sistema escolar, segundo (1996-2000) reformular el currículum educativo e implementar la Jornada Escolar Completa (JEC), tercero (2001-2006) reformular las practicas docentes, etapa más conocida como “la reforma entra al aula”[2]. Cada una de estas etapas ha significado para el gobierno una fuerte inversión económica sobre todo en infraestructura para la JEC, que lamentablemente no concuerda con los estándares internacionales de la calidad de la educación. ¿Acaso el dinero es el medio para mejorar la calidad de la educación o la medición mundial está lejos de acomodar entre sus filas a un país tercermundista? Esta pregunta es básica a la hora de darle una mirada a la historia de la educación formal chilena. La JEC ha pasado a ser el punto sublime de la Reforma de la Educación Chilena elevada por la concertación desde la vuelta a la democracia, y con ello, la medida más cuestionada por los secundarios, ya que es a partir de las malas condiciones de implementación de la JEC y el nuevo curriculo educativo se comienza a cuestionar la Ley Orgánica de la Constitución de la Educación (LOCE), respaldo del movimiento estudiantil secundario conocido como la “Revolución Pingüina”. El caso de la fusión de las escuelas públicas F-60 & D-76 ha coincidido con la implementación de la JEC en el establecimiento que alberga a las escuelas fusionadas. Ambos proyectos se llevaron a cabo bruscamente el año 2006, provocando nefastas consecuencias para todos los involucrados.

Semanas antes del paro nacional convocado por los secundarios en mayo del presente año, los apoderados de ambas escuelas acudían a las puertas del municipio sin ser escuchados. La fusión provocó problemas de convivencia y adaptación, la JEC provocó problemas técnicos por falta de infraestructura. En el contexto del paro nacional, los apoderados se tomaron las dependencias de la escuela; el problema específico de la fusión se conoció a nivel local y nacional y además de luchar por las condiciones inhumanas en que el municipio pasó por sobre todos con su proyecto de fusión, se comenzó a reclamar por la implementación de la Jornada Escolar Completa que en la práctica funcionó un mes con muchas deficiencias que dejaron a la luz la imposibilidad de seguir bajo esa modalidad. Así alumnos, apoderados y docentes colapsaron y sintieron que el paro nacional de estudiantes era una forma de hacerse escuchar por un problema que arrastraban desde hace años atrás.

1. Los Alumnos

Dentro del proyecto de fusión de ambas escuelas no se considero un diagnóstico respecto de las diferencias y semejanzas de los universos a fusionar, ya que directivos, docentes, apoderados, alumnos y personal de servicio comenzaron a convivir sin un lazo anterior, lo que trajo consigo una dificultad que va más allá de lo económico, la compatibilidad forzada de realidades socioculturales distintas. Los mecanismos que se utilizaron para debilitar el impacto de una fusión de este tipo no dieron resultado, si bien la escuela D-76 comenzó a implementar los planes y programas artísticos tres años antes que se llevara a cabo la fusión, al momento de la unión surgieron las divergencias entre alumnos que llevaban dentro de estos planes varios años, a diferencia de quienes recién estaban comenzando a sentir la preferencia por el área artística. Los alumnos de la escuela D-76 se sintieron profundamente discriminados al compararse día a día con los alumnos de la escuela F-60, quienes llegaron a sus aulas a imponerse debido al respaldo del proyecto educativo de su escuela artística.

2. Los apoderados.

Los apoderados juegan aquí un rol fundamental, son ellos quienes toman las voces de sus hijos, y el conflicto se traslada a los “adultos”, es decir, el sentir de los niños de ambas escuelas se expresa en las casas de cada cual, y son sus padres quienes comienzan a darse cuenta que lo ocurrido es grave, apelan al daño psicológico de sus hijos y de ellos, quienes reflexionan en torno a la crudeza con que ha actuado el municipio y también culpan a los docentes, quienes aceptaron la fusión como una orden del estado. Muchos de los apoderados cursaron sus estudios básicos en estas escuelas, y les duele que una u otra desaparezca en pro de una fusión, para los apoderados de la escuela D-76 la perdida es total, se cambiaron los planes y programas de dicha escuela, no hay consuelo, el estado mató una escuela que tal vez no tenía los mejores resultados en las pruebas de medición, sin embargo, una historia y un ambiente de complicidad entre alumnos y apoderados, para los apoderados de la escuela F-60 la perdida es principalmente material ya que su establecimiento anterior ahora esta ocupado por un instituto para adultos, extrañan sus antiguos espacios donde convivieron muchos años, los diversos talleres que con esfuerzo implementaron y el sentido de estudiar frente al puerto, que aunque nunca fue lo mejor para la salud de todos debido al plomo que emite, la conexión entre el mar y los alumnos se perdió.

3. Los Profesores.

Para la implementación de la fusión respecto de los docentes que debían seguir trabajando, se dio preferencia a los de la escuela F-60, ya que son en mayoría orientados al área artística. Este acto fue sentido como un atropello para los docentes de la escuela D-76, ya que muchos fueron despedidos sin mayor justificación y otros decidieron marchar para no sentir la gran pérdida que se estaba produciendo ante la desaparición total de su escuela. Los docentes que se quedaron trabajando dentro de la escuela se dedicaron principalmente a asumir las consecuencias de un pésimo proyecto de fusión y con ellos, ser adultos y empezar a compartir con sus pares de la escuela F-60.

Los docentes de la escuela F-60 se pueden distinguir por dos rangos etareos; los más jóvenes quienes se integraron dentro de los últimos diez años al plantel y los más adultos, quines llevan muchos años dentro de la escuela y son los fundadores de la implementación del área artística. Estos últimos están en etapa de jubilación y dedicaron su vida a la escuela artística, es decir, vienen saliendo de una aspiración y ya no tiene la suficiente fuerza para volver a empezar con un nuevo proyecto que es la fusión. De estos, algunos simplemente se oponen a la fusión y quieren deshacerla y otros han decidido que, en pro de los niños que ninguna culpa tienen, intentar seguir adelante, ya que es muy difícil revertir lo ocurrido. Los docentes más jóvenes se han sumado a estas dos opiniones lo que ha conllevado a una división de la planta docente de la escuela F-60 que dentro de la fusión ha incluido a los docentes de la escuela D-76 que se han unido a las distintas opiniones.

Lo nacional.

La legitimidad del proyecto de desarrollo JEC se basa en que es una medida del Estado, lo que implica un nulo cuestionamiento a su acción. Si bien, la Reforma de la Educación Chilena es una deuda pendiente que dejo la dictadura y que la concertación ha intentado de implementar, sus formas de derivar no han sido las mejores, ya que todos de una forma u otra, como comunidad, hemos estado observando el proceder de los últimos tres gobiernos esperando que mejoren las condiciones de vida y para ello la calidad de la educación es básico. Las esperanzas puestas en la JEC se están esfumando lentamente y con ello ha surgido el cuestionamiento de su legitimidad y con ello el cuestionamiento al estado, y su máxima expresión fue el paro convocado por los estudiantes secundarios.

Los proyectos o acciones específicas para reformar la educación han sido generadas de una mesa central, la que no reconoce mayormente o no le da la importancia suficiente a las historias locales, es verdad que existen programas dedicados a aquello como la educación intercultural, entre otras, sin embargo, el grueso de la población es concebido como una masa de gente a la que hay que educar, y para ello se implementa la JEC, dejando totalmente fuera que esto implica para mucha gente que habita en el norte grande de Chile, por ejemplo, el quiebre de momentos familiares cotidianos tan importantes como almorzar en familia, costumbre propia de la zona que se ha dado debido a las condiciones climáticas de la zona; el calor se enfrenta con refrescarse en el hogar en la hora de más radiación solar.

La desconsideración de las historias locales se refleja en que el proyecto JEC no contiene la participación ciudadana, no genera reflexión en torno al tema, y no informa acerca de los pasos a seguir. Observando el discurso oficial de las etapas de la implementación de la JEC se puede concluir que los planes de acuerdo a años que esta presupone, no coinciden en absoluto, si de crítica constructiva se trata se puede decir desde la Antropología, incluso desde la Historia, que los procesos de intervención que apuntan a cambios culturales profundos no pueden planearse de acuerdo a tiempos de 5 años, esto alude a un maquiavélico plan de reflexionar que tal vez este mega proyecto fue concebido para implementarse de acuerdo a los gobiernos de turno.

Si de realismo se trata, y de acuerdo al caso de la fusión, se puede decir que la JEC en Antofagasta se encuentra en la segunda etapa; de implementación de estructura, es decir, base material, que supuestamente eso se finiquito a nivel nacional durante el año 2000. Hoy, año 2006, aún esperamos que la reforma entre al aula y sobre todo que funcione.

Lo mundial.

Desde la perspectiva de la pertinencia, propio de la Antropología, es inaceptable llevar a cabo dos proyectos en uno, la fusión de dos escuelas es un tema complejo y a aquello sumarle la implementación de la JEC es inhumano. En este punto quiero hacer hincapié, quienes tuvieron esta mala idea deben hacerse responsables y reconocer un grave error que ha dañado a muchos seres humanos, y ha provocado ruptura de relaciones históricas, como también ha provocado la articulación de redes más ligadas al poder y la razón. Lo lamentable es que el costo no es numérico, el costo no se mide en cifras que puedan ser recompensadas, se ha dañado egos que es imposible recuperar. Respecto de este punto, Sen hace alusión directa y plantea que los logros económicos de un país debieran ser medidos con variables cualitativas, el éxito del desarrollo debe ser juzgado en términos de lo que hace con las vidas de los seres humanos (1998:2), en este caso ha destruido partes significativas de las vidas de los actores involucrados, y en todo Chile, ya que surge la disconformidad con naturalidad respecto de la educación, salud, pobreza, etc. El concepto de “inequidad inicial” propuesto por Rey y Guzmán podría darnos una luz; los países de América Latina desde el descubrimiento, conquista y colonización extranjera sufrió el comienzo de la inequidad, desde entonces jamás se han podido nivelar las sociedades, provocando que las diferencias entre clases sociales sean, en algunos casos, diametralmente opuestas. En el caso de Chile, su inequidad inicial ha provocado que el costo de inversión que ha realizado el estado en desarrollo sea menos efectivo que en países que son equitativos desde sus inicios. Y es aquí donde queda la pregunta abierta, es sabido que el estado está constantemente evaluando sus intervenciones, por ejemplo, luego del paro nacional de estudiantes se llamó a nivel nacional a una “Jornada de Evaluación de la JEC” que curiosamente incluía a los alumnos, apoderados y docentes. ¿Surgió, acaso, esta evaluación para que no se apuntara con el dedo al estado acusándolo de no ser democrático? El daño ya estaba hecho, los resultados de la evaluación iban a ser evidentemente negativos, sin embargo, convenció a muchos disfrazando el imperialismo con democracia. Las preguntas de aquella evaluación debieran haberse realizado mucho antes. El problema aquí es el estado como concepto abstracto, ya que su forma de mantenerse es vertical, y desde la inequidad inicial de Chile, creo cada vez con más fuerza al vivir en este país que el modelo económico neoliberal es imperialista y no funciona de acuerdo al real sentir de satisfacción del ser humano.

Es necesario mover el criterio mercantilista de la educación que transforma las relaciones de los actores provocando que las decisiones de inversión pasen finalmente por las manos de dirigentes políticos. El desarrollo en función de lo económico según el modelo neoliberal que la concertación ha consolidado no considera en este tipo de proyectos la dimensión sociocultural, el denominado “beneficiario” aparece como el actor pasivo a quien recaerá el beneficio, es decir, no tiene mayor incidencia en el proyecto y es quien asume todos los errores de dichos proyectos viviéndolos en carne propia.

Bibliografía

· Documento Oficial de Evaluación de la Reforma Educacional Chilena, OECD.

· Sen, Amartya: “El concepto de desarrollo”. Harvard university.1998.

· Rey de Marlanda, Nohra & Guzmán, Julio: “Inequidad, Desarrollo Humano y Política Social: importancia de las Condiciones Iniciales”, Documento de trabajo INDES, 2003



[1] La JEC tiene por objetivo extender el número de horas escolares a ocho horas pedagógicas de 45 minutos cada una, sobre la base del nuevo currículo académico basado en la calidad y equidad; la calidad se refiere a que los procesos de aprendizaje requieren de más tiempo y la equidad busca la enseñanza de los códigos de la escuela a los estratos más pobres de Chile.

[2] Documento Oficial de Evaluación de la Reforma Educacional Chilena, OECD.

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